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Freedive, Volar

Libertad…paz…fusión con el medio…son sólo unas pocas,de muchas,decenas,de sensaciones que el freedive te puede dar. Te levantas una mañana,después de haber dormido nervioso,habiendo preparado con cautela la noche anterior cada parte de tu equipo,un equipo básico,pero que sin embargo no quieres que nada,absolutamente nada,te falle al día siguiente.
Hoy,nada puede afectarte,la ilusión te ciega,y te parece que el tiempo pasa lento…muy lento,y así, pasando los segundos,te vas acercando a la hora de tu viaje. Un simple viaje a las profundidades,pero que sin duda,te puede llevar más lejos que la misma imaginación. Llegas al mar,ese inmenso mar,que has visto cientos de veces,pero que nunca te parece igual. A él,vienes hoy a honrarle,a ese mar, culpable de tantas catástrofes que llevan su firma,pero también,de la más absorvente belleza.Hoy,honrarás a la vida,disfrutando de cada segundo, absorto en un incalculable belleza.
Te pones el equipo,impaciente,tu corazón palpita,pese a que tú con cada inspiración te sientes más relajado,más tranquilo. Una vez terminado todo,una sensación de victoria invade tu cuerpo,tu alma,tu mente ahora,es una viajera más,vuela más allá. Vas a fundirte con lo que más amas,y esa,esa sensación,la pasión,se adueña de todo tu ser,cuando tú,al fin,tocas el mar.
Sumerges la cabeza,todo cambia,ya nada es igual,tu mente desconecta,no importa lo que esté pasando fuera. Ahora estás en tu viaje,contigo mismo. Miras hacia todos lados,todo es familiar: la arena,las rocas,las algas, te invade la comodidad y entonces,empiezas a aletear.Algunos pececillos pasan por delante tuya…asombrados, otros,más tranquilos,siguen con su vida marina. Tan distinta a la que llevamos en tierra. Es ahora cuando tú vas a transformarte.
Dejas que tus pulmones se vacien soltando todo el aire que puedas para inmediatamente volver a llenarnos,con aire nuevo,lleno de pureza,y con ese inconfundible sabor a sal. Te sumerges. Tu cuerpo se suelta,extrañamente,de ataduras,finuras,y demás protocolos impuestos en tierra,ahora tan sólo te preocupa la belleza,acuacidad,calided de tus movimientos,eres un invitado,y por tanto intentas agradar a todos esos grandes anfitriones,que te dejan su hogar,te dejan navegar en sus lares sin pedir nada más a cambio,que tu gratitud.Tu cuerpo baja hacia el abismo,tranquilo,relajado,sientes como tus pulmones se van encojiendo…y ves el fondo a lo lejos. Ahora sólo piensas en que estás ahí abajo, eres uno más! y el mar te lo demuestra. Tu peso se vuelve insignificante y cuando vas a tocar fondo,lo haces como si quisieras acostarte en las nubes,suave,sientes como un ronroneo cuando tus manos tocan el fondo,una sensación de ternura,¡vuelves a estar aquí! A ello te responden,multitud de peces que curiosos se acercan hacia a ti.
Unos,más aprovechados que otros,sólo intentan buscar algunos pequeños crustaceos,en la nube de arena que has levantado. Otros más ociosos,se acercan hacia ti,a reconocerte. Tu miras a tu alrededor…saboreas la comodidad del momento,y vislumbras a lo lejos,un pequeño nucleo acuático,lleno de vida. Te acercas suavemente,sólo con un movimiento de tu mano,y planeas por el fondo,igual que un águila sobre los bosques.
Todo es maravilloso ahí abajo. Algún cangrejo escapa asustado,corre a esconderse debajo de una piedra,pero no puede resistirse a seguir mirando,otros animales,más pasotas,ni se inmutan; otros,sin embargo,los ves venir de lejos,agitados, perseguidos por esa curiosidad que nos empuja a todos a averiguar lo que no sabemos:lo oculto. Y entonces olvidas que eres torpe,tosco,raro,y no estás adaptado a ese medio acuático,vuelves a sentir la necesidad de respirar.
Se acaba el viaje,tienes que volver a la superficie a reponer tus pulmones de más oxígeno,pero no puedes evitar despedirte.Miras a tu alrededor aquel cangrejo ha vuelto a salir de debajo de su piedra. los pececillos están de nuevo con sus juegos,con su vida. Nada cambia mientras tu te despides y por lo tanto,te invade la seguridad de que todo seguirá igual,notas en tu ascenso como el agua masajea tus miembros,como tus pulmones se van expandiendo,y entonces,”cuando no te queda más oxígeno te relajas,sabes que pronto volverás a respirar”. ¡Y así es! rompes la barrera de la superficie,y entonces es cuando cojes una gran bocanada de aire! Igual que si respiraras vida,te relajas,miras al fondo…¿Preparado para un nuevo viaje?

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