¡Hola! Pececito.
Si te apasiona el buceo, sabrás que cuidar los oídos y las vías respiratorias es fundamental para disfrutar del agua sin contratiempos. Hoy quiero compartirte un resumen muy claro sobre un estudio titulado: «Diving-related ear, nose, and throat disorders: a estructured review using a phase-of-dive framework» realizado por la investigadora Anna Onderkova y publicado en Septiembre de 2026 en la revista Diving and Hyperbaric Medicine.
Diving-related ear, nose, and throat disorders: a structured review using a phase-of-dive framework
¿En qué consistió este estudio?
La autora analizó 40 investigaciones científicas registradas en bases de datos médicas para entender qué complicaciones afectan al oído, la naríz, la garganta, la cabeza y el cuello en los buceadores autónomos. (Botelleros, entre nosotros) Lo más práctico de su trabajo es que organizó todos los hallazgos según el momento exacto de la inmersión: El descenso, la permanencia en el fondo y el ascenso.
Si has realizado algún que otro curso conmigo , te acordarás, te resultará familiar, y nada sorprendente, y si tienes el Open Water Diver fresquito, también. Cómo nunca está de más repasar conocimientos de seguridad… ¡Vamos al lío!
Los hallazgos principales:
A través de esta revisión se identificador los problemas más comunes y sus niveles de gravedad:
– La molestia más habitual: El barotrauma del oído medio es la lesión más frecuente en los buceadores, y se produce principalmente durante la etapa de descenso.
– Los casos más delicados: El barotrauma del oído interno y la enfermedad por descompresión del oído interno son menos habituales, pero requieren mucha precaución porque tienen un riesgo elevado de dejar secuelas permanentes en la audición o en el equilibrio.
– Otras dolencias registradas: La investigación recopiló casos de barotrauma en los senos paranasales, otitis externa, exostosis (Formación de hueso en el conducto auditivo, enfermedad del surfista), molestias en la articulación de la mandibulas, dolor en los dientes por la presión (odontobarotrauma) y lesiones causadas por la exposición al enterno marino.
-¿Qué pasa si te has operado del oído? Para las personas con cirujías previas como timpanoplastia, estapedectomía, mastoidectomía o que llevan un implante coclear, la evidencia científica actual es muy escasa y contradictoria, por lo que existen muy pocos datos para guiar el momento seguro de volver a bucear.
La conclusión de la investigación:
El estudio concluye que las molestias del oído, naríz y garganta en el buceo son variadas, dependen del momento de la inmersión y están condicionadas por la anatomía de cada persona. Analizar estos problemas por fases resulta muy útil para que los médicos puedan orientar la prevención y aconsejar a los buceadores, especialmente a quienes tienen cirugías previas o prótesis. Finalmente, el trabajo remarca la necesidad de realizar más investigaciones en el futuro para fijar pautar claras y bien fundamentadas sobre la autorización médica para volver a sumergirse.
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