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Te hablo del griego Yorgos Haggi Statti

La historia es bonita, y cuando es sobre algo que te gusta, pues mejor. He decidido compartir contigo, poco a poco, una serie de artículos basados en la historia de la apnea. Y en este artículo voy a contarte el acontecimiento que puso el primer nombre propio conocido en la linea temporal de la apnea moderna.

Si bien es cierto que la apnea tiene orígenes más antiguos, en Japón, Grecia, o durante el imperio romano con los urinatores (De los que también te hablaré en próximos artículos) este es el primer hecho conocido donde podemos ver registros y centrarnos en un individuo específico. Os presento al griego Yorgos Haggi Statti.

El primer apneista conocido de la historia de la apnea moderna. Yorgos Haggi Statti.
Yorgos Haggi Statti.

Para hablarte más de este particular personaje. Debemos remontarnos a 1913 a Bahía Pigadia, Karpathos, Mar Egeo.

El Acorazado Italiano de 139m de eslora, el Regina Margherita, pierde el ancla.

Qué más te dará a ti un barco italiano que pasaba por el mar Egeo, si hablamos de la historia de la apnea. ¿Verdad?

Pues espera un poco que el tema tiene su chicha

Este buque, de 14 mil toneladas además de sus casi 140m de largo, buscó refugio durante una tormenta en la bahía Picadía, Karpathos, en el mar Egeo. El temporal fue de tal magnitud, que aun así, el Regina perdió el ancla al romperse, quedando esta, hundida a una profundidad de 77m.

Puedes imaginarte la desgracia que le debía suponer, hace 100 años, la pérdida del ancla a un barco de estas magnitudes. Hablamos de un buque acorazado.

Barco Regina Margherita. Historia de la apnea.

Recuperación del ancla del Regina Margherita

El capitán no escatimó en recursos para intentar recuperarla. Los intentos de tres buzos de la armada italiana se sucedieron tras varios días, hasta que uno de ellos, el segundo comandante del “Georgio Poli” al tercer día, falleció, según lo reportado por la armada, víctima de un síncope. (Black out)

Teniendo unas opciones muy limitadas, el capitán de nuestro barquito, decide pedir ayuda a un grupo de pescadores de esponjas griegos, que tenían fama de ser muy habilidosos bajo el agua. Ofreciendo una recompensa a quien pudiese llegar y recuperar el ancla.

Varios buceadores de ofrecen pero entre ellos destaca nuestro hombre: Yorgos Haggi Statti.

Yorgos, nacido en Sami, población de la isla de Cefalonia, era un hombre de aspecto débil y enfermo a sus 35 años de edad. Este hombre, casado y con 4 hijos se ofrece para recuperar el ancla, con una petición especial.

«5 Libras esterlinas, y la capacidad italiana de intervenir ante las autoridades locales para conseguirle un permiso especial para pescar con dinamita.»

Arte de pesca TOTALMENTE PROHIBIDO AHORA, Y QUE SIGA ASÍ, pero que de aquella, en esas aguas, estaba reservado exclusivamente para la armada italiana.

Pescador de coral griego Yorgos Haggi Statti.

Yorgos Haggi decía poder ser capaz de aguantar la respiración durante 7 minutos y aseguró a todos que podría descender sin problemas a 77m de profundidad, e incluso a 100m.

El griego era un «eschumizao«,esto los gallegos lo vais a entender. Para el resto de España… Yorgos era un tirillas. (Medía 1.75 y pesaba apenas 60kg)

El comandante del Regina, al ver su aspecto endeble ordenó a los doctores de a bordo someterlo a un examen riguroso.

Estado físico del primer apneista de la historia.

Los doctores, tras el examen, escribieron esto en el informe médico de Yorgos Haggi Statti.

  • Altura: 1.75m
  • Peso: 60kg
  • Capacidad vital: Normal
  • Circunferencia de torax: 92cm cuando inspira y 80cm al exhalar
  • Pulso: Entre 80 y 90 por minuto
  • Respiraciones: De 20 a 22 por minuto
  • Se observa déficit auditivo y carece de una de las membranas timpánicas.
  • PRESENTA ENFISEMA PULMONAR (Aquí pondré un artículo en el futuro hablando del enfisema)

A mayores, someten al griego a una prueba de contención de respiración (Apnea) y apenas aguanta 40 segundos. Aunque el asegura que en el agua es otra cosa.

Los doctores le dijeron al capitán que Yorgos no debería bucear.

Aun en vista de aquellas recomendaciones, nuestro protagonista decide hacer oídos sordos (más) y continuar.

Era un hombre acostumbrado a ese estilo de vida, ligado con el buceo desde que era niño. Así que sin más dilación comenzó su entrenamiento antes de intentar recuperar el ancla.

Durante 4 días realizó 21 inmersiones a profundidades de entre 45 y 84m (Aun a día de hoy es una auténtica animalada tanto el número de inmersiones, como su profundidad) con lo que dejó «flipados» a los doctores. (¿Has visto la película The big blue? Aprovecho para recomendártela, te será familiar una escena de Jean Reno)

El griego con el diablo en el cuerpo

Yorgos Haggi Statti primer apneista de la historia recupera el ancla del Regina Margherita descendiendo varias veces a 77m de profundidad
Noticia original publicada en Italiano sobre este acontecimiento.

El «griego con el diablo en el cuerpo» no utilizaba máscara, ni aletas, tan solo una piedra de unos 45kg que llevaba sujeta a un cabo y que utilizaba para descender, ascendiendo luego por su cabo. ¿Te suena la modalidad «skandalopetra»?

Yorgos logró localizar el ancla descendiendo 3 veces por debajo de los -77m de profundidad, pasando un cabo por el ancla de manera que permitió recuperar el buscado objeto desde la superficie.

Sin duda, una proeza del primer apneista reconocido de la historia. ¿Verdad? ¡Y más que merecido!

Nota de David para que reflexiones: Años más tarde, el Regina Margherita acabaría en el fondo del mar. Sería como reflejaron en su informe, por la colisión con una mina de un submarino alemán de la primera guerra mundial, o por el contrario… ¿Pudiera ser que no cumplieran su parte del trato, y Yorgos decidiera tomar la justicia por su cuenta? Ole para el tirillas.

Un saludo y nos vemos en el sigu… ¡Para, para! No te vayas, me acabo de acordar de un libro que voy a recomendarte. ¡El cazador de barcos! La desigual batalla de un solo hombre contra el mayor navío del mundo.

Si te gusta el mar, este libro te va a encantar, ya me dirás si te ha gustado. Estoy seguro de que sí.



Ahora sí. Nos vemos en el próximo artículo de historia de la apnea. Saaaaluditos.

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Magnífico artículo David.

    1. Muchísimas gracias Niko. Un placer verte por aquí.

  2. Está claro que hay que estar fino fino, aunque la 1906 me lo dificulta. jaja abrazos

    1. Yorgos igual estaba demasiado fino, pero helo ahí. Todo un fenómeno. Me alegro que te gustara el artículo. Un abrazo.

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